4 errores que cometes al fijar el precio de tu trabajo 

Cometer errores al fijar el precio de tu trabajo puede suponer un gran problema para tu negocio, ya que afecta directamente a tus ganancias.

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Y, contrariamente a la creencia popular, no son sólo los precios “más bajos” los que causan problemas, ya que un precio más alto puede perjudicar la adquisición de clientes.

Pero ¿cómo fijar el precio justo? ¿Cuál es la mejor manera de evitar variaciones en los precios de las materias primas? 

En el material de hoy destacamos 4 errores principales que los emprendedores suelen cometer, y veremos también cómo resolver cada uno de ellos.

Ah, Quédate hasta el final, como también veremos algunos consejos adicionales ¡Para comunicar el cambio de precio sin perder antiguos clientes!

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La importancia de fijar el precio correcto de tu trabajo

Hay una frase muy popular aquí en Brasil, que dice “el emprendimiento es para los fuertes y persistentes”, esto se dice gracias a que muchos emprendedores principiantes enfrentan desafíos que los llevan a desistir.

Entre los retos más comunes, sin duda pesa mucho el aspecto financiero, pues no es fácil encontrar un precio adecuado debido a los obstáculos que se presentan, como:

  • Clientes que desean precios bajos y alta calidad;
  • Tarifas y tasas de plataformas de venta y terminales de tarjetas;
  • Impuestos;
  • Variación de los precios de las materias primas;
  • Competencia;
  • Y muchos otros.

En general, cuando se intenta cumplir alguno de los criterios anteriores, como por ejemplo el precio bajo, la pérdida se produce en otro sector, como por ejemplo los costes de la materia prima.

Por lo tanto, es importante encontrar el equilibrio adecuado, ya que no tiene sentido vender mucho y no obtener prácticamente ningún beneficio.

Errores que estás cometiendo al fijar precio a tu trabajo: ¡mantente atento!

La mayoría de las personas, cuando intentan fijar el precio de sus productos o servicios, sólo consideran dos columnas: costo y valor de venta.

En general, la matemática es muy simple: valor de venta – costo = ganancia.

Y aunque parezca que funciona, debemos tener en cuenta que hay mucho que ocurre entre las líneas de estas dos columnas. Por ejemplo:

Precio de venta: ¿Quieren los clientes pagar este precio? ¿Qué pasa con las tarifas de las máquinas?

Costo: ¿Han subido los precios de los materiales? ¿Qué pasa con el transporte para recoger los productos y entregarlos a los clientes?

Estos son sólo algunos ejemplos, pero nos demuestran que debemos tener en cuenta muchos puntos a la hora de fijar correctamente el precio del trabajo.

Ahora veremos cuatro errores que usted comete al fijar el precio de su trabajo y que pueden afectar directamente la salud financiera de su negocio.

1. Si te desvalorizas 

El mayor error que cometen los emprendedores es no considerar su propio valor y priorizar únicamente las solicitudes de los clientes.

¿Al cliente le gustan los precios bajos? Sí, pero si ese precio no tiene en cuenta en absoluto tus esfuerzos y habilidades, no es justo en absoluto.

Recuerda que tu ganancia no viene del “excedente” de tu costo, sino del precio que crees que vale tu trabajo. Así que ¡valorate!

2. O bien, si está sobrevalorado 

Si por un lado infravalorar es malo, por otro lado sobrevalorar puede traer algunos problemas.

Esto sucede especialmente cuando esta apreciación eleva sus precios por encima del promedio del mercado.

No hay problema en cobrar por encima de la media, pero recuerda que quienes pagan cantidades mayores esperan recibir algo proporcional.

Por lo tanto, verifique si sus productos y servicios cumplen con este requisito. Para ello, haga una evaluación honesta de la calidad que puede ofrecer.

Recuerde que la frustración es uno de los principales factores que llevan a cancelaciones y solicitudes de reembolso, y peor que no vender, es tener que reembolsar todos los costos de producción o ejecución del servicio.

+¿Necesitas optimizar los procesos de tu empresa? A continuación se ofrecen algunos consejos.

3. No considerar sus costos al fijar el precio de su trabajo

¿Recuerdas que anteriormente hablamos sobre las matemáticas básicas del valor de ventas: costo = beneficio?

Entonces, un gran problema a la hora de fijar el precio de tu trabajo surge especialmente en esta parte de determinación de costos.

Contrariamente a la creencia popular, no hay que fijarse sólo en la materia prima. Veamos un ejemplo:

Un pastelero que quiere poner precio a sus pasteles sólo tiene en cuenta los costes de producción, incluidos los ingredientes y el embalaje. Pero siempre se omiten los siguientes elementos:

  • Gas para cocinar;
  • Utensilios (que se desgastan con el tiempo);
  • Costo del agua y de los productos lavavajillas;
  • Materiales específicos, como manga pastelera, boquillas, etc.;
  • Desechables para la limpieza del área de trabajo.

Son muchos artículos, ¿no? Pero, recordemos que sólo estamos hablando de la producción en sí, aún tenemos costos de transporte para compra de materiales, energía, tarifas, entre muchos otros.

Lo que queremos decir es que el cálculo de costes es algo muy amplio, que debe hacerse con cuidado. De esta manera seguro podrás encontrar el valor ideal, sin dejar artículos por el camino que terminan saliendo caros.

4. Haz tu presupuesto basándote en los precios más bajos del mercado 

Uno de los mayores errores que cometes al fijar precio a tu trabajo es no considerar un margen de costo por encima de los precios regulares.

Tomemos otro ejemplo para ilustrarlo:

Un carpintero siempre compra su madera en una tienda del centro de la ciudad, porque allí el precio por metro es 20,00 R más barato, y es este coste el que considera en sus presupuestos.

Pero en una ocasión, un cliente encargó un mueble y el carpintero le cotizó un precio preestablecido. Pero, cuando llegué a la tienda a comprar la madera, había aumentado de precio en R$ 25,00.

¿Y ahora? Las ganancias del profesional se fueron al traste porque los costos superaron las expectativas.

Por lo tanto, lo mejor es que nunca consideres en tus presupuestos los precios más bajos del mercado, ya que pueden variar.

Así que, pon siempre un margen arriba, pensando en la posibilidad de un aumento, o incluso si la tienda donde compras habitualmente no tiene el producto.

Otro punto importante: Nunca consideres precios promocionales en sus presupuestos. Recuerda: no siempre pagarás esta cantidad.

¿Cómo ajusto los precios de mis servicios para los clientes existentes? ¡Mira algunos consejos!

¡A esta altura ya sabes qué tener en cuenta a la hora de fijar el precio de tu trabajo, y quizá te des cuenta de que necesitas hacer el ajuste ayer!

¿Pero qué pasa con los clientes antiguos? ¿Cómo comunicar cambios de precios sin perder clientes?

Veamos algunos consejos:

Invierta en una comunicación adecuada: Comuníquese siempre con antelación y busque la manera de convencer al cliente de que el aumento es necesario y justo.

Realice el ajuste de una sola vez: Después de todo, ¿a quién le gusta recibir un precio diferente cada vez que busca un servicio del mismo profesional?

¿El cliente siempre tiene la razón? Eso depende: Si el cliente no acepta el ajuste, créeme: es mejor dejarlo pasar que irse con pérdidas. ¡Quien va por el precio, va por la misma razón!

Mejora tus servicios con frecuencia: La mayoría de las veces, mejorar la calidad puede convencer a los clientes a gastar más.

¿Te gustaron los consejos? Por lo tanto, recuerda fijar el precio de tu trabajo de forma responsable y segura, ¡ya que se trata de un elemento crucial para la salud financiera de tu negocio!

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